Sueños
Hubo una vez una niña que soñaba con poder,
algún día, volar por ese gran y extenso cielo. Todos decían que eso era una
locura, ya que ninguno de los de clase baja tenían los recursos necesarios para
poder tener o trabajar como aviador.
Ella se llamaba Nana tenía 14 años. Para su
edad era muy soñadora y emprendedora. Tenía dos hermanos y sus padres eran
agricultores; su casa era pequeña, solo había una habitación y tres camas en ella.
Pero para Nana era más que suficiente, ya que a ella le gustaba saltar de una
cama a otra, imaginándose que saltaba de nube en nube y que veía a todos desde
arriba.
Así pasaron cinco años, y ahora Nana tiene 19. Ella ayuda en lo puede en su casa y en el trabajo a sus padres.
Un día mientras hacía un encargo, vio un avión
en el cielo que perdía altura y que se estrelló. Sorprendida, fue a ver que había
pasado. Cuando llego al lugar se encontró con un anciano herido y al avión dañado.
Nana hace todo lo posible para llevar al
hombre al hospital. Después de estar esperando, el médico salé del quirófano y
le dice que el paciente se encuentra bien. Al rato, viene una enfermera y le comunica
a Nana que el hombre la quiere ver. Rápidamente, Nana, se dirige a donde esta
esté. Quien, en agradecimiento por haberlo ayudado, le regala su avión. Ella, agradecida,
lo acepta.
FIN
¡¡Buenísimo!!
ResponderEliminarGracias por compartirlo.
Un avión de regalo, caído del cielo... ¡eso sí que es suerte!
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